Mariana Vargas, la super arquera de los Juegos Intercolegiados

Última actualización: viernes, octubre 23 de 2026
Una líder dentro y fuera de la cancha.
Tres jóvenes jugadoras disputan un balón amarillo en una cancha de fútbol sala cubierta. Una jugadora con uniforme verde intenta controlar el balón mientras una rival con uniforme lila realiza una barrida desde el suelo. Al fondo, una tercera jugadora con uniforme azul celeste corre hacia la jugada. En el fondo se aprecian graderías y pendones institucionales con la palabra "Deporte", en un escenario deportivo de competencia oficial.

Mariana Vargas Ramos es la arquera del equipo de fútbol sala de Caquetá, una jugadora que sobresale por sus excelentes condiciones y su personalidad ganadora, que la ponen a soñar con un cupo a la final nacional.

Del municipio El Doncello, reconocido por sus productos lácteos y denominado como la ventana más linda del Caquetá, por sus espectaculares miradores y cascadas, es Mariana Vargas Ramos, una joven de tan solo 14 años, que luce en el campeonato de fútbol sala del regional Centro Sur de los Juegos Intercolegiados, que se llevan a cabo en El Espinal (Tolima).

Mariana, no solo es la arquera del equipo del colegio Corazón Inmaculado de María, que marca diferencia por sus excepcionales cualidades, sino la líder, la referente y en la que sus compañeras depositan toda su confianza en busca de la clasificación a la final nacional, que se realizará en Bogotá.

Como se dice popularmente en el argot de este deporte, Mariana ‘se le bota hasta a un tren’. Es atajadora, de buena talla (mide 1,68 metros) y sale sin temor a la hora de atacar los balones divididos.

Sus compañeras se refugian en ella cuando no ven salida para atacar. Organiza el juego e incluso busca pegar de larga distancia para sorprender al equipo rival. Pero por su inexperiencia abusa de su buena pegada con tiros largos pese a una molestia en el muslo de su pierna derecha.

“No saque más con el pie, use las manos, cuídese”, le insiste su entrenador, Oscar Javier Arriguí, quien la define como una “líder, con un futuro enorme. “Es una gran arquera y disciplinada, si sigue así seguramente la vamos a ver en un futuro en un equipo profesional de fútbol sala o fútbol de salón en cualquier ciudad”, asegura convencido.

Y la propia Mariana es consciente de sus condiciones y de su función en el equipo. “Soy la líder y la cabeza del equipo, la que ordena el partido. Les hablo a mis compañeras para que no descubran a las rivales y veo todo desde el arco”, dice convencida esta joven talento de los Juegos Intercolegiados, que lleva tres años en este proceso del fútbol sala.

Cuando estaba en quinto primaria, jugaba con unos compañeros, pero me decían: ‘Mariana, mejor vaya y tape, porque están jugando muy brusco’, pero esa recomendación se convirtió en la mejor decisión, porque desde sus inicios mostró cualidades como arquera.

“Un profesor me vio y me dijo tenía condiciones para tapar y que siguiera entrenando para que me llevaran a los Intercolegiados. Ya llevo tres años jugando y es un orgullo para mí y para mi familia, porque soy la primera en llegar hasta acá. Si a uno le gusta algo, hace todo el esfuerzo para hacerlo mejor y esto es muy bonito de experimentar”, dice convencida.

Con Mariana a la cabeza, además del apoyo de sus compañeras, el colegio Corazón Inmaculado de María se destaca en el regional, con la mira puesta en la final nacional en Bogotá, ciudad que no conoce y sueña con estar allí mostrando su talento.

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